Mi historia es como la de cualquier niño de los años 70 que una mañana de Reyes descubrió entre sus regalos un maravilloso mundo encerrado en una caja hexagonal de color azul. A partir de ese instante caballeros, princesas, brujas, fantasmas y todo un sin fin de arcanos personajes se hicieron realidad y con la apariencia de muñequitos de plástico poblaron durante años mi infancia y mis juegos. Con el paso del tiempo aquella caja se cerró para no abrirse más, dejando en su interior no solo un puñado de piezas veteadas de color marfil sino miles de sueños que yo no podía sospechar que algún día pudieran resurgir del olvido.
Pero sorprendentemente así fue. Bien entrados los cuarenta años y por la influencia de un amigo, se produjo el reencuentro con esos compañeros de juegos que yo creía extinguidos en mi memoria. A través de un foro surgieron ante mis asombradas pupilas los tejados con aquel brillante rojo bermellón, banderas multicolores, lanceros, jinetes, puentes levadizos y por un instante volví a sentirme niño otra vez.
Ya no he podido resistirme al encanto de este antiguo juguete, y aquí sigo, esperemos que por mucho tiempo, llenando mis ratos de ocio entre almenas y batallas campales, entre normandos y vikingos, atrapado sin tregua entre la niñez y el inevitable final de mi historia.

Colecciones y construcciones

Colecciones y construcciones

THE DRAGON´S CASTLE

Estamos en las lejanas y míticas tierras de Inglaterra. El día amanece inusualmente azul y radiante, las banderas y estandartes se alzan sobre las almenas ondeando en calma y hasta el rojo de los tejados parece más brillante y llamativo. Se avecina una rutinaria jornada para los habitantes del castillo que dan la bienvenida a una comitiva procedente de un cercano reino.
Sin embargo a Ragnir, el viejo y pendenciero dragón de esas tierras, no parecen gustarle especialmente los días primaverales, él prefiere las plomizas tardes de niebla donde el frío y la oscuridad se adueñan de cada rincón del reino y hasta del corazón y la mente de sus habitantes. Por eso ha decidido abandonar durante unas horas su guarida y el tesoro que celosamente custodia en su interior dispuesto a turbar la paz de aquel soleado día. Para él es solo un divertimento, una escaramuza sin importancia, pues no hay flecha, ni lanza en todo el reino capaz de atravesar sus correosas escamas ni mucho menos la coraza de piedras preciosas que lleva incrustada en su vientre.

Así pues caballeros y lanceros, ante la voz de alarma que anuncia la presencia del dragón, empuñan sus armas y se disponen a repeler el ataque de la singular bestia.

¿Quién dijo que éste iba a ser un día tranquilo?...













2 comentarios:

Amo del castillo dijo...

He flipado en colores bicheando tu blog. Leches, la de horas y horas que eché disfrutando como un enano con el Exin de marras... Tenía tres, juntados tras tres Reyes Magos sucesivos, jeje... Así me montaba los castillos que yo ideaba, que luego los sitiaba con tropocientos soldaditos. Siempre he estado convencido de que mi pasión castillera proviene gracias a ese juguete, infinitamente más educativo que tanta consola, tanto video-juego y tanta chorrada con lo que los críos del presente juegan.

Un saludo y enhorabuena por el blog. Y mi agradecimiento por hacerme recordar las horas más deleitosas de mi ya lejana infancia

Joakin dijo...

Gracias amigo, me alegro que hayas recordado aquellos maravillosos años en este blog. Los niños de ahora se pierden este tipo de cosas, una lástima :(

DOMUS DEI (La Casa de Dios)

LE PALAIS DU LAC


PALACIO REAL GOLDEN

DESFILE TRIUNFAL

THE DRAGON´S CASTLE

LA MANSIÓN

PEQUEÑA CIUDAD EXIN

CONVOY MEDIEVAL

Pendragón, Gran Palacio Medieval Amurallado

MI COLECCIÓN DE EXIN CASTILLOS

REPORTAJE EN LA TELEVISION DE CASTILLA-LA MANCHA

Grandes Castillos Exin I

GRANDES CASTILLOS EXIN II

la caja de pandora

IGLESIA

HaciendoDeshaciendo

FELIZ NAVIDAD 2014